¡Bienvenido/a!
Tus palabras de aliento, en momentos difíciles, me acompañan.
Bienvenidas y bienvenidos a MARE, la web de Antonieta la testera
MARE es el lugar donde la memoria se guarda entera.
Un espacio de apoyo y soporte de la web Antonieta.
Aquí no hay ediciones ni interpretaciones: solo los archivos completos, fieles a la realidad, tal como es.
El contenido se irá ampliando a medida que se vaya conociendo o recuperando, poco a poco, con el paso del tiempo.
Vosotros, quienes aquí lleguéis, seréis quienes deis sentido a lo que aquí encontréis.
Cada noche, tu luz cuida mi camino.
Cada día, tus sueños viven en mí.
Quién era Antonieta la Testera
Antonieta, de sobrenombre la Testera, y de nombre completo Antonia Gómez López, nació en el pueblo de Sagunto, provincia de Valencia, el viernes 31 de octubre de 1930, esta es la fecha que consta en su DNI; según indica el Libro de Familia, fue el lunes 20 de octubre de 1930, parece que esta fecha (fecha del libro de familia) podría ser una errata.
Hija de Antonio Gómez Martínez y Virtudes López Merina, naturales de María (localidad de la provincia almeriense, Andalucía). Con el tiempo vinieron a vivir al pueblo de Faura, provincia de Valencia, en la calle En Medio, número 8. De profesión, sus labores (como se decía antes).
Su matrimonio se celebró con la corta edad de 24 años, el sábado 28 de mayo de 1955. Se casó con Juan Anglés Aragó (de mote Mitgero), con la edad de 31 años. Juan nació en el pueblo de Faura, provincia de Valencia, el lunes 20 de agosto de 1923, a las 20:00 horas, en la calle Nueva, número 5. Era hijo de Vicente Anglés Sanz y Carmen Aragó Antolí, naturales de Benicarló (municipio de Castellón, en la comarca del Baix Maestrat).
Después del matrimonio, pasaron a vivir en la calle Maestro Giner, 46, que posteriormente pasaría a denominarse calle Mestre Giner, 44.
Juan Anglés murió el jueves 4 de octubre de 2012, a las 13:10 horas, en el Hospital de Sagunto, en las manos de Antonieta, y fue enterrado en el cementerio de Faura.
Antonieta murió el miércoles 14 de mayo de 2025, a las 05:14 horas, en su casa, en su cama, conmigo, como ella deseaba y me pedía. Fue enterrada en el cementerio de Faura, junto a su marido.
Sí, fue duro. Muy duro. Tan duro como las luchas por hacerlo posible, ante los obstáculos, engaños, traiciones y saqueos, que bien pronto descubriréis si continuáis navegando por estos lugares.
Vuestro recuerdo vive en cada uno de los rincones de vuestra casa.
Carta de NO despedida
Esta carta no cierra, no dice adiós, porque no puedo ni quiero hacerlo.
Mamá,
no te escribo para despedirme,
porque no siento que te hayas ido.
Sigo hablándote en silencio,
sigo buscándote en los pequeños gestos,
en las sonrisas que me salen sin darme cuenta,
en la bondad que intento repetir
aunque nunca me salga como a ti.
Tú me querías como a tu vida,
y eso no se muere,
eso se queda.
No sé exactamente qué creo ahora,
pero empiezo a sentir
que si existe algo más,
ahí estás tú,
tranquila, buena, sonriendo como siempre.
Yo sigo aquí, mamá.
Aprendiendo a vivir
sin soltarte del todo.
No es un adiós.
Es solo una conversación mas,
que continúa.